SUGERENCIAS PARA GENERAR UNA ACTITUD POSITIVA DEL NIÑO FRENTE A LA LECTURA

  •          Validar las competencias del niño

La lectura es un proceso largo de aprender; en cada uno de los pasos del aprendizaje el niño debe ser legitimado, a través de la visibilización de los comportamientos positivos y de la legitimación de los logros alcanzados, con el fin de contribuir a formar una imagen personal positiva de sí mismo. Esto significa, por ejemplo, que si un niño logra leer una palabra, de inmediato hay que legitimar el logro con una frase positiva, en lo posible, acompañada de una metáfora: “Qué buen lector eres, seguro que en poco tiempo más estarás leyendo como los (las) periodistas de los noticiarios de televisión”.

  •          Prestar atención a lo positivo

Prestarle atención a un niño cuando lo hace bien es una poderosa herramienta para fijar lo aprendido. Por ejemplo, comentar la cantidad de libros que ha leído o la cantidad de conocimientos que tiene sobre un tema es un aliciente para seguir leyendo; a medida que el niño progresa, encuentra más agrado en el trabajo.

  •          Evite etiquetar al niño y criticarlo

Hay que tener cuidado de etiquetar a los niños con clasificaciones como “eres mal alumno”, “eres mal lector”, porque puede generarse lo que se denomina “profecía autocumplida”. Es muy difícil librarse de las etiquetas, pero la familia puede ayudar a revertir este proceso cambiando el discurso y destacando aspectos positivos que pudieran estar escondidos, pero que podrían aflorar con el cambio de actitud, como el buen humor, la creatividad y la energía, entre otros. El exceso de crítica aumenta un problema en vez de disminuirlo.

  •          Reconocer los logros y progresos del niño

Reconocer los progresos mejorará su rendimiento escolar y su imagen personal. Es importante hacerle ver al niño lo mucho que está progresando. Que aprenda no sólo depende del interés que él entrega, sino de la visibilización que hacen sus padres de cada uno de sus progresos por lentos que sean. Ésta, debe hacerse en forma inmediata tras el logro de una actividad, con el fin de fijar el aprendizaje.

Hay que tener en cuenta que los aprendizajes se logran en forma muy lenta al comienzo, por ello es necesario que la familia no se impaciente y legitime cada progreso del niño, visibilizando cada uno de los logros alcanzados por pequeño que sea.

  • Afianzar la autoestima

La falta de éxito y el castigo disminuyen la autoestima del niño; por eso es importante generar situaciones en que ellos sientan que logran realizar lo que se les pide. El sentimiento permanente de fracaso puede afectar seriamente la autoestima. En este sentido, destacar los progresos tiende a fortalecer el aprendizaje. Mientras más dificultades tiene un niño, más importante es destacar sus progresos.

  • Incentivar una imagen positiva de sí mismo

Para tener una imagen positiva de sí mismo como lector, es necesario que el niño escuche decir cosas buenas acerca de él. Esto ayuda a mejorar la relación con el adulto y a formar una imagen personal positiva que contribuirá incentivar su interés por la lectura.

Tomado de:  2ª Jornada de Capacitación- Bibliotecas Escolares MERCOSUR  – Familias lectoras: El valor de las lecturas compartidas – Gobierno de Chile
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